lunes, 16 de febrero de 2009

atomo potasio





El potasio es un elemento alcalino característico, que ocupa un lugar bastante
bajo en el primer grupo de la Tabla de Mendeléev. Elemento típico impar,
puesto que sus datos característicos son impares: el número de orden, esto es, la
cantidad de electrones que constituyen su envoltura electrónica es 19; su peso
atómico es 39. Forma uniones estables sólo con un átomo de halógeno, por
ejemplo, el cloro; como nosotros decimos, su valencia es igual a la unidad. Como elemento
impar, el potasio se caracteriza también por las considerables dimensiones de sus partículas
electrizadas de forma esférica y esto, junto con su imparidad, es causa de la constante tendencia a
la "peregrinación" de sus átomos electrizados y particularmente activos.
Por esto no es de extrañar que toda la historia del potasio en la Tierra está ligada, así como el
destino de su amigo el sodio, a una exclusiva movilidad y complejas transformaciones. Más de
cien minerales distintos, forma el potasio en la corteza terrestre y, en pequeñas proporciones,
toma parte en la composición de otras cien especies minerales. Su contenido medio en la
superficie de nuestro planeta se aproxima al 2,5%. Esta es una cifra grande y muestra que el
potasio, junto con el sodio y el calcio, pertenece a los elementos predominantes en la Tierra.
Es muy interesante la historia del potasio en el complejo pasado geológico de nuestro planeta. Se
la ha estudiado detalladamente y podemos ahora describir todos los caminos que recorren los
átomos de potasio, hasta tanto que regresan al punto de origen de su peregrinación, verificando
su complicado cielo vital.
Cuando se enfrían en las profundidades los magmas fundidos y los distintos elementos se
distribuyen en ellos según su movilidad, su capacidad de migración, de formar gases volátiles o
partículas móviles fusibles, el potasio pertenece a estos últimos. El no se halla entre los primeros
cristales que, antes que otros, se crean en las profundidades de la Tierra; apenas lo encontramos
en las profundas y verdes rocas de olivino que forman los enormes cinturones de las entrarías
terrestres. Incluso en las masas basálticas que cubren el fondo de los océanos encontramos no
más del 0,3% de potasio.
En el complicado proceso de la cristalización de los magmas fundidos, en sus partes altas se
acumulan los átomos más móviles de la Tierra; allí hay muchos iones de silicio y aluminio,
pequeños y fuertemente electrizados; aquí se encuentran también muchos átomos impares de los
metales alcalinos (potasio y sodio) y de sus compuestos volátiles con el agua. De estos restos
fundidos se forman las rocas que denominamos graníticas. Ellas cubren una enorme parte de la
superficie terrestre, apareciendo como continentes que flotan sobre el basalto.
Los granitos se consolidan en lo profundo de la corteza terrestre y el potasio se concentra en ellos
en cantidad de casi un 2%, entrando principalmente en la composición del mineral que
denominamos feldespato: la ortoclasa. El potasio interviene también en la composición de las
micas negras y blancas, tan bien conocidas por nosotros. En otros lugares se acumula en
cantidad aún mayor, formando los grandes cristales del mineral blanco leucita, que abunda en las
lavas de Italia ricas en potasio, y se extrae para la obtención de potasio y aluminio.
De tal modo, la cuna de los átomos de potasio en la tierra son los granitos y las ácidas lavas de
rocas eruptivas.